Octubre 2006. Número
4
Dr. Pedro M. Politi
II Cátedra de Farmacología, Facultad de Medicina,
UBA
Pasemos ahora a los ensayos en fase
II
ENSAYOS EN FASE
II
En líneas generales, un ensayo en fase II es una "prueba piloto":
el fármaco "corre solo", en condiciones óptimas, en un grupo limitado de
pacientes con UNA patología bien definida, y lo más acotada posible. Se busca un
grupo HOMOGENEO. El objetivo es evaluar la toxicidad y la actividad del fármaco ("sirve o no
sirve"?; por definición, en forma no-comparativa - en contraste con el concepto
de eficacia, de por sí, comparativo,
como se plantea en ensayos de fase III). Una prueba de velocidad en condiciones
óptimas, con viento a favor.
Qué hacemos con los resultados? Estimamos si el nuevo fármaco
tiene la posibilidad de "desafiar" exitosamente al estándar consagrado (cuya
actividad y eficacia ya están en la literatura médica).
Los ensayos de fase II son los más fáciles de conducir y diseñar.
Pocos conflictos éticos (todos reciben lo mismo), y según la patología elegida,
puede haber resultados "muy alentadores" - de esos que salen en los diarios:
"sensacional hallazgo de un grupo argentino" (o sea... en 25-40 pacientes altamente
seleccionados, "corredores de maratón", con función hepática y renal normales,
con mínimo tratamiento previo, donde cualquier tratamiento tiene las mejores
posiblidades de "salir bien"... el nuevo tratamiento salió
bien).
Qué nos dice ese resultado? Poco. Que el producto es
potencialmente tolerable. Que si 25-40 pacientes lo recibieron y no hubo
desastres, uno se anima a expandir la experiencia, sea duplicando el ensayo en
una población con más tratamiento previo, o en peor estado general, o en etapas
más avanzadas de la enfermedad (o más precoces) - en fin, se abren muchas
perspectivas. Que si la tasa de respuestas fue alta, uno comienza a planear un
ensayo de fase III contra el estándar.
Atención! Esto sucedió con el nuevo fármaco "XJ-24" en una
patología muy definida (ej: síndrome de Tourette refractario a pimozida; o bien
en diabetes mellitus tipo II con retinopatía, y función renal y hepática
normales; o en cáncer de mama con metástasis no-viscerales; o en hipertensión
renovascular). Recordemos que un buen resultado en UNA patología no garantiza
éxito en OTRA enfermedad. En otras
palabras: hará falta una fase II por cada patología que se desee abordar. Es por
eso que aparecen "nuevas propiedades" (valga la comparación con algunos
políticos) de un fármaco a medida que se lo explora.
__________________________________
SELECCION DE TUMORES PARA
ESTUDIO
SELECCION DE PACIENTES
Enfermedad medible
Tratamiento previo
Factores pronósticos
ESQUEMA DE
TRATAMIENTO
NIVEL DE ACTIVIDAD DE INTERES.
Ho
REPRODUCIBILIDAD.
Error tipo I y
II. Poder. CI 95
Criterios de
inclusión, respuesta y salida
Cumplimiento,
modif. de dosis, filosofía terap.
Análisis de
resultados
DISEÑOS CRUZADOS
FASE
II
RANDOMIZADA
DILEMAS ETICOS? FILOSOFIA
TERAPEUTICA.
PREPARACION PARA
Fase II con más de una rama
No es usual, y a veces se lo llama "fase II b". Cuando uno realiza una fase II, y
necesita tener mejor idea de si esos resultados son representativos de la
población a tratar, puede querer insertar un "control interno" en la fase II,
diseñándola con una asignación a dos tratamientos: el experimental (también,
pocos pacientes: 25-50), y otros tantos con la terapia estándar.
Por supuesto, no es una "mini-fase III", porque no tiene poder
estadístico para detectar diferencias modestas o pequeñas, dado su escaso número
de pacientes (N). Sólo sirve para "dar una idea": si el estándar va bien, y el
experimental va regular... ya es feo. Si ambos van bien, puede ser "de veras", o
puede ser que los pacientes eran "muy fácilmente tratables", demasiado bien
elegidos (de buen pronóstico). Si el estándar va "como siempre" y el
experimental luce muy bien... ahí se alegran los patrocinadores e
investigadores: vamos al desafío!
Pero más que nada, esta fase II b sirve para no "matar" a un buen
fármaco. Si el experimental sale mal, pero el estándar también... entonces es
posible que hayas seleccionado un grupo de pacientes "muy enfermo", de mal
pronóstico, y es "justo" repetir el ensayo en pacientes en mejor condición
médica, para no abandonar tempranamente un producto que podría ser
útil.
Como imaginan, la asignación al tratamiento tendrá que ser
absolutamente al azar (aleatorizada o randomizada).
Algunos diseños
posibles:
·
Paralelo: se
sortea: A o B
·
Cruzado: todos
reciben primero A, y luego B, o (según indique el sorteo) la secuencia
inversa.
·
Más raramente:
doble cruzado: A, luego B, y de vuelta A (o al
revés).
Nota: sólo tiene sentido un ensayo cruzado si los efectos de A y B
son breves, y reversibles con cierta rapidez.
Ventajas del diseño
cruzado:
·
cada paciente es
su propio control
·
se
requieren muchos menos pacientes
Desventajas:
·
no siempre los
efectos son COMPLETAMENTE reversibles
·
no se puede
evaluar el impacto de cada fármaco sobre el resultado a largo plazo (ej.
Sobrevida), ya
que todos reciben ambos.
·
Muchas veces no se
sabe lo suficiente sobre el fármaco como para argumentar que no hay un "efecto
secuencia", o una acumulación. No se sabe si es apropiado plantear un ensayo
cruzado o no.
.
Asignación:
Buscar 3 o 4 ensayos de fase II. Pueden incluir los ya
identificados. En ellos, ver cómo se define el N.
Ver qué criterios se usan para ajustar individualmente la dosis, y
qué criterios para remover a un paciente del
ensayo.
Enviar la asignación por e-mail.
Octubre
2006