Medicina Interna General: Compromiso y proyección en el Sistema de Salud Nacional.

Escribe: Dr. Gustavo Freier
Especialista en Medicina Interna. Bariloche, Pcia. Río Negro.



Ponencia presentada en la mesa de discusión "Compromiso y proyección del médico internista general en el sistema nacional de Salud". Congreso de la Sociedad Argentina de Medicina Interna General (SAMIG), Buenos Aires, setiembre 25 de 2004.



        Antes de iniciar un análisis de la práctica médica diaria, debemos tener en cuenta que nos encontramos ante dos factores estructurales que dominan el escenario de la sociedad, la tecnología en un lado y las reglas de mercado en el otro, convirtiendo así a la salud en un bien de mercado.
        Lo que hoy se llama atención gerenciada es precisamente la provisión de servicios médicos en función de la disminución de los costos, no en función de una distribución racional y equitativa del servicio.
        Negar que esta sea la realidad de la mayoría de nosotros, sería mirar hacia otro lado y permitir que el sistema nos quite nuestro lugar como Médicos.
        Ante esta realidad quienes aún conservamos el ejercicio de la autocrítica nos debemos preguntar:


¿Hay en el Médico Internista General alguna intención de cambio frente a un sistema que no quiere cambiar?
        Esta es una respuesta que cada uno en su interior debe responder, pero sí nos atamos a la realidad como si fuera el orden de lo eterno, anulamos cualquier intención de cambiarla. Para ello el IDEAL es el instrumento básico de todo análisis ya que, a diferencia de la ficción de un sueño, nos permite analizar y apreciar la realidad en la escala desde el valor más pequeño al más alto. De esta manera el ideal nos abre en lo real la dimensión de lo posible y al analizar todos los obstáculos que traban lo realizable nos permite la construcción del futuro.


¿Cómo podemos nosotros interactuar en esta realidad, para no perder o recuperar nuestro lugar como Médicos Internistas Generales?
        En primer lugar no temer al cambio, el miedo paraliza nuestras acciones. Debemos aprovechar el desorden actual como una oportunidad para producir el cambio. Por eso creo muy importante observar diariamente como son nuestras conductas en la relación con nuestros pacientes, colegas, con la institución donde ejercemos nuestra profesión, con los diferentes Sistemas Prestacionales y la Sociedad Académica a la que pertenecemos. Si esta observación nos permite reconocer como hecho central que como individuos en cualquier lugar que vivamos o a la cultura que pertenezcamos, podemos modificar conductas y actitudes, seremos participes de un cambio.
        Elegí como base para poder reflexionar y guiar una intención de cambio las recomendaciones de la SGIM publicadas este año (Larson et al. J Gen Intern Med 2004: 19; 69-77)

  1. La Medicina Interna General debe permanecer firme en sus valores centrales y competencias. El Medico debe ser fuerte y critico para servir a las necesidades de sus pacientes, promover su bienestar y proveer un cuidado compasivo.
  2. Nuestro campo de acción debe ser amplio y profundo, abarcando la atención primaria, el cuidado de las enfermedades crónicas y los cuidados hospitalarios de los pacientes. Al ser el responsables del cuidado de los pacientes adultos debemos adquirir habilidades de otras especialidades y subespecialidades de la Medicina Interna.
  3. Debemos adaptarnos a los cambios en los sistemas de información, especialmente aquellos que mejoran la relación con nuestros pacientes, incrementando la eficiencia del cuidado, reduciendo los costos y mejorando los resultados.
  4. Desarrollar maestría a través de la educación medica continua de postgrado, como clave elemental para la satisfacción del paciente y nuestro ejercicio profesional.
  5. Trabajar en equipo y proveer servicios a través de nuestro contacto directo con los pacientes, comunicación telefónica, e-mail u otras nuevas modalidades de comunicación. Independientemente del lugar donde toque actuar debemos ser los principales responsables de la atención del paciente, liderando y dirigiendo el equipo médico, debiendo ser capaces de satisfacer la mayoría de las necesidades que el cuidado requiera.
  6. Reevaluar los actuales sistemas de pago de nuestros servicios.
  7. Reformar y reconstituir los Programas de Residencia y Formación de postgrado en Medicina Interna General.
  8. Promocionar a través de nuestros educadores e investigadores en el mundo Académico, de lo que esta nueva visión de la Medicina implica.

        Más allá de lo general de estas recomendaciones y ante la falta de tiempo para profundizar en cada una de ellas, considero importante que cada uno de los participantes de este auditorio seamos concientes, que debemos ser actores del cambio con un ejercicio profesional coherente, sin dejarnos invadir por el sistema perverso que nos toca actuar.

        Personalmente estoy convencido que la suma de cambios individuales nos llevara a fortalecer nuestra profesión.

        Por lo tanto si todos los que compartimos esta especialidad estamos convencidos que el Médico Internista General deber ser el eje central del cuidado del paciente adulto, con una visión amplia y profunda de las diferentes situaciones en que deba actuar, que el buen cuidado de nuestros pacientes dependerá de una comunicación eficaz con ellos, ejerciendo la práctica basada en la evidencia con compromiso, rigor intelectual y cientificismo, sabiendo utilizar y compartir este conocimiento con colegas y pacientes llevaremos a la Medicina Interna General lenta pero inexorablemente al lugar que nunca debió abandonar.


"Quien quiera ser lo que debería ser, debe dejar de ser los que es" (Meister Eckhart 1.260-1.328)

"La derrota de la utopía constituye nuestro principal fracaso" (Silvia Bleichmar)



Dr. Gustavo Freier
Especialista en Medicina Interna.