Una dieta reducida en grasas mejora el curso clínico en mujeres con cáncer de mama

Dr. Pedro M. Politi
Oncólogo Clínico, CáncerTeam - Equipo Interdisciplinario de Oncología, Bs. As.
e-mail: cancerteam@fibertel.com.ar


        Una de las novedades inmediatamente aplicables, derivada del Congreso de la Sociedad Norteamericana de Oncología Clínica realizado en los EEUU entre el 13 y 17 de mayo de este año fue la demostración de un mejor curso clínico del cáncer de mama en mujeres que hubiesen llegado a la menopausia. El impacto es de moderada magnitud, pero… si se hubiese tratado del efecto de un medicamento nuevo, ya hubiésemos tenido a los medios gráficos y televisivos cantando loas.


Antecedentes y marco de referencia

        Desde hace muchos años se conoce que el sobrepeso, la obesidad, y una dieta rica en grasas influyen negativamente en la evolución clínica de varios cánceres, o bien predisponen a desarrollar algunos de ellos (cáncer de colon, de endometrio - el revestimiento interno del útero - , de mama, etc). Pero una cosa es el conocimiento teórico, y otra muy distinta es demostrar que la reducción en el consumo de grasas en la dieta pudiera ser favorable concretamente, y en este caso, en la evolución del cáncer de mama en sus etapas tempranas: cuando se halla localizado, sin evidencia de metástasis. Es decir: la dieta como un elemento terapéutico más, en adición a la terapia estándar (cirugía de la mama y la axila, radioterapia, terapia hormonal si los receptores fuesen negativos, y quimioterapia en los casos seleccionados por el oncólogo, según criterios internacionalmente aceptados). Diversos intentos por clarificar este tema dieron origen a resultados incompletos o controvertidos. Un grupo de investigadores norteamericanos diseñó entonces una investigación clínica, en este tipo de pacientes, de modo de poner a prueba la hipótesis: dieta como elemento terapéutico adicional.


El ensayo clínico

        Se llevó a cabo un estudio clínico con la participación de treinta y siete centros de cáncer de los EEUU (1). El objetivo del estudio fue evaluar si una dieta restrictiva en grasas pudiera mejorar la sobrevida libre de recaída (fuese en la mama, o como metástasis) en pacientes post-menopáusicas (que hubiesen llegado a la menopausia) que hubiesen completado el tratamiento por su cáncer de mama localizado, y no tuviesen ninguna evidencia de cáncer. Se eligió este objetivo, y no la sobrevida global, debido a que es posible evaluarlo con un seguimiento más breve.
        Se incorporaron 2437 mujeres, que habían sido operadas en su momento, y habían recibido radioterapia, y según el caso, hormonoterapia y/o quimioterapia post-operatoria. Se requirió que la cirugía hubiese sido realizada no más de un año antes del ingreso al estudio clínico. La edad de las pacientes fue de 48 a 79 años. Los tratamientos quirúrgicos y oncológicos fueron estándar. La "intervención dietaria" (el tratamiento "experimental" agregado) consistió en ocho sesiones de "consejo" nutricional , llevado a cabo por nutricionistas expertos(as), con un entrenamiento centralizado al respecto, más contactos a demanda, y seguimiento clínico.
        La asignación a intervención dietaria (dieta restrictiva en grasas) o no-dieta, no-intervención (en adición a la terapia estándar) fue diseñada de modo tal que un 40% de las pacientes fuesen expuestas a la dieta hipograsa, y el resto, al manejo usual, sin dieta (grupo control): Se tomó mucho cuidado en que los factores pronósticos de ambos grupos estuvieran bien balanceados (ej: similar proporción de pacientes con tumores pequeños, similar proporción de pacientes con tumores sensibles a hormonas, comparable perfil de distribución de edad, etc).


Los resultados

        Luego de un seguimiento superior a los 5 años, se registró un total de 277 recaídas del cáncer de mama, pero su distribución no fue pareja: hubo más recaídas en el grupo que no hizo dieta. En una evaluación global, el riesgo de tener una recaída del cáncer de mama fue 24% menor en el grupo asignado a la dieta - una diferencia con significación estadística, y de interesante magnitud. En números absolutos, hubo 96 recaídas en 975 pacientes asignadas a la dieta restrictiva en grasas, en tanto que el grupo control (sin dieta) experimentó 181 recaídas en 1462 pacientes. La diferencia a favor del grupo asignado a la dieta fue más marcada en las pacientes cuyos tumores no eran sensibles a hormonas ("con receptores hormonales negativos").

        ¿Cuán buena fue la adherencia a la dieta prescripta? El grupo de dieta ingirió, en promedio, unos 33.3 gramos diarios de grasa, en tanto que el grupo control recibió 51.3. Computando el margen de error de ambos, la diferencia es estadísticamente significativa.


Análisis

        Las pacientes con cáncer de mama razonablemente se preguntan qué pueden hacer en su estilo de vida para reducir la probabilidad de una recaída. Este ensayo clínico provee una de varias respuestas posibles. Si bien desde lo subjetivo cabría preguntarse "¿Qué he hecho para llegar a este punto?", surge muy claramente que un cambio alcanzable en el estilo de vida, en la pauta de alimentación, ofrece una ventaja de valor. Nótese que en promedio, el uso del medicamento hormonal, tamoxifeno, reduce la probabilidad de desarrollar metástasis en 20-25%, y del mismo modo lo hace la quimioterapia post-operatoria. Estos resultados se hallan en el rango de lo que se observó aquí con la dieta - en adición a la terapia estándar.

        ¿Cuál es el costo, o la carga impuesta por una dieta? Modesto, convengamos. ¿Y los riesgos? Mínimos, si se la hace con apropiada supervisión profesional.

Conclusiones

        Si bien estos resultados ameritan una confirmación independiente (otros estudios), queda disponible una intervención de mínimo riesgo y razonable eficacia, que puede ser valiosa.
        ¿Qué vamos a comer hoy?


Buenos Aires, mayo 28 de 2005.




Referencia bibliográfica

  1. RT Chlebowski, et al. Dietary fat intervention in postmenopausal women with primary breast cancer: Phase III Women`s Intervention Nutrition Study (WINS). Journal of Clinical Oncology; 2005. 23 Nr 16 S, p 5s; abstract 507.