Nuevo Secretario de Salud de la Ciudad de Buenos Aires: Dr. Donato Spaccavento.
Comentarios sobre su visita a la Comisión de Salud de la Legislatura porteña.


Dr. Pedro M. Politi
Oncólogo clínico, Equipo Interdisciplinario de Oncología.
Profesor Adjunto, II Cátedra de Farmacología, Facultad de Medicina, UBA
e-mail: cancerteam@fibertel.com.ar


        El nuevo Secretario de Salud de la Ciudad de Buenos Aires, Dr. Donato Spaccavento, realizó una visita a la Comision de Salud de la Legislatura porteña, para presentarse y dar a conocer un esbozo de los lineamientos de su política de gestión. El Dr. Spaccavento se desempeñó previamente como director del Hospital Argerich, en el barrio de La Boca, y fue ministro de salud durante la intervención de la provincia de Santiago del Estero. Entre sus antecedentes docentes, se cuenta la participación en el Departamento de Farmacología de la Facultad de Medicina, UBA. La designación del Dr. Spaccavento se produce ante la renuncia del Dr. Alfredo Stern, quien desarrollara políticas lesivas para la salud pública y mantuviera situaciones precarias de trabajo (incluyendo pago de haberes "en negro", desempeño de beneficiarios de planes gubernamentales para desempleados en tareas que requerirían sustancial capacitación previa, inaceptables niveles de falta de higiene y seguridad) y emprendimientos orientados a beneficiar a empresas privadas y laboratorios farmacéuticos (proyecto del polo farmacéutico, demoras injustificadas en reglamentar la ley de producción pública de vacunas) y a acallar el disenso (despido de un funcionario del SAME que criticó la respuesta ante la catástrofe-masacre de Cromagnon). La renuncia del Dr. Stern llegó en momentos de tensión por el conflicto en el Hospital Garrahan (primariamente agravado por actitudes ilegales del Ministerio de Salud y la propia Secretaría, dada la doble jurisdicción del Garrahan), y en el marco de la investigación judicial por la catástrofe de Cromagnon.

        En este contexto, el recambio en la cúpula de la Secretaría puede ser visto como una oportunidad para corregir diversos males del sistema público de salud de la Ciudad, incluyendo el pobre o nulo mantenimiento edilicio, el profundo atraso en equipamiento y las serias deficiencias en el mantenimiento de la limitada tecnología instalada, las demoras, el trato a los pacientes, y la intolerable brecha entre los barrios del norte y del sur de la Ciudad.

        Con la presencia de la mayoría de los legisladores miembros de la comisión (incluyendo a la Dras. Susana Etchegoyen y Graciela Scorzo, médicas, y la Dip Mirta Onega, Dra. en Bioquímica (UBA) (1), entre otros legisladores), el Dr. Spaccavento reconoció el deteriorado estado actual del sistema de salud, las diferencias entre la atención brindada a los vecinos de las zonas norte y sur de la ciudad, la existencia de áreas "a las que no llega Dios", la criticable tendencia "hospitalocéntrica" del sistema, y los serios problemas en las condiciones laborales y equipamiento. Se refirió al maltrato institucional al personal, y al maltrato a los pacientes, así como a lo que denominó "simulacro de fusilamiento", indicando así las graves consecuencias de la abrupta cancelación de una cirugía programada, luego de larga espera. El tema de los pacientes (adultos y pediátricos) en lista de espera para cirugía cardiovascular fue otro de los puntos álgidos para los que prometió medidas. Se refirió a los hospitales neuropsiquiátricos de la ciudad como instituciones donde "se violan los derechos humanos de los pacientes".
        Subrayó la importancia de la atención primaria de la salud, el fortalecimiento de los sistemas de atención descentralizada, y la necesidad de jerarquizar a los centros de salud.
        Prometió regresar en un tiempo prudencial, para presentar su plan y su equipo de colaboradores.
        La Dra. Etchegoyen señaló la necesidad de reglamentar la ley de producción pública de vacunas (que incluye la producción de la BCG oncológica para cáncer de vejiga - para instilación intravesical), tarea que el secretario renunciante dejó pendiente, e hizo notar la importancia de impulsar la producción pública de medicamentos esenciales y jerarquizar el laboratorio de medicamentos de la ciudad (según un proyecto de la Dip Baltroc). Por otra parte, la Dra. Etchegoyen instó al Dr. Spaccavento a adoptar una actitud de diálogo y a recibir a los trabajadores del Hospital Garrahan para buscar una solución al conflicto.

        Qué habría para las expectativas de los pacientes con cáncer y sus familiares y amigos?
        Toda medida que fortalezca realmente el hospital público y el "primer nivel de atención" tiene el potencial de beneficiar a los pacientes, con o sin cáncer. Parece muy temprano para lograr ver, ni por un resquicio, qué tendencias y declaraciones podrán ser llevadas a un cumplimiento efectivo. La percepción del secretario de salud de la existencia de las deficiencias citadas podría ser un primer paso hacia medidas correctivas.
        Sin duda, se requerirá inversión pública - y el ejecutivo de la ciudad acumula un superávit mayor a los 1.200 millones, fruto de la recaudación fiscal y de la sub-ejecución deliberada de obras en el presupuesto - así como la participación de todos los sectores, particularmente, los sectores siempre postergados.

        En dos meses se dará el debate por el presupuesto de salud 2006 para la ciudad, y allí se verá si hay programas, proyectos, y pedido presupuestario para las iniciativas que la salud de la ciudad necesita.


Buenos Aires, setiembre 8 de 2005


(1) En el texto original, por un error involuntario, se consignó el título de la Dra. Onega como farmacéutica.