Nuevas designaciones de funcionarios en la administración de la Salud argentina.
Su potencial impacto en la calidad de atención de los pacientes con cáncer

Dr. Pedro M. Politi
Oncólogo clínico, Equipo Interdisciplinario de Oncología.
Profesor Adjunto, II Cátedra de Farmacología, Facultad de Medicina, UBA
e-mail: cancerteam@fibertel.com.ar


La noticia

        Los diarios de Buenos Aires informan sobre dos decisiones presidenciales: las designaciones (esperadas para hoy) del Dr. Juan Rinaldi como director de la APE, y del funcionario del gobierno de la Ciudad de BA, Héctor Capaccioli, para dirigir la Superintendencia de Seguros de Salud (SSS) (1).
La primera reacción de un paciente oncológico y de su familia podría ser de desinterés o de desconocimiento de la relevancia de estas decisiones. Analicemos.


El análisis
        La SSS administra los fondos derivados de las contribuciones patronales y de los trabajadores (asalariados o autónomos) aplicables a la atención de la salud - un universo superior a los 15 millones de "beneficiarios". Según La Nación de hoy, el total de fondos transferidos por la SSS a las obras sociales fue de $ 6.366 millones, un 53,3% más que en 2004. Estos fondos dependen del número de trabajadores legalmente registrados ("en blanco") y de su nivel de salario. Parte de esos fondos incluyen un programa llamado APE (Administración de Programas Especiales). La APE representó casi $ 340 millones en el 2005, y su finalidad declarada es proveer un mecanismo "solidario" de "compensación" a las obras sociales por los gastos en la cobertura de medicamentos y algunos otros servicios de salud en la atención de pacientes oncológicos, con HIV/SIDA, trasplantados, y otros. Lo que en la jerga de los funcionarios y de las obras sociales se da en llamar "de baja incidencia y alto costo". En otras palabras: los aportes de los trabajadores (en blanco) son los que sostienen un mecanismo que, en los papeles, debería financiar la totalidad de las erogaciones de las obras sociales en concepto de quimioterapia, drogas para HIV, trasplantes y otros. En principio, la obra social pagaría los tratamientos, y enviaría la factura a la APE (parte de la SSS), la cual, una vez verificada la procedencia y autenticidad de la documentación, pasaría a reembolsar a la obra social.


Una visita a la realidad

        ¿Es ésta - la descripta por la tersura y asepsia del "lenguaje de funcionario" - la realidad que viven los pacientes y sus familias?

        Las quejas por tratamientos denegados, no cubiertos, o cubiertos "parcialmente" (chicana digna de ser rotulada "invento argentino") son moneda corriente. Algunas de éstas se organizan como "recursos de amparo" y frecuentemente dan origen a medidas judiciales ("medidas cautelares"). En otros casos, los pacientes y sus familias desfallecen, languidecen, incapaces de luchar simultáneamente contra el cáncer-enfermedad y el cáncer-burocracia.         Las obras sociales también cuentan su lado de la historia: "que la APE no reembolsa el 100% de lo gastado", "que la APE se toma seis meses para reembolsar - a esta obra social" "que hay intermediarios que nos han ofrecido obtener más y mejores reembolsos, hasta en días" "que la APE o la SSS nos objetan si elegimos medicamentos en base a calidad o a antecedentes de mala calidad farmacéutica". Es difícil examinar críticamente estos comentarios, por las dificultades que plantea obtener la documentación probatoria. Quizás sean fábulas.


Los precios de los medicamentos

        Se expresó en esta página web que "el precio de los medicamentos es un fetiche", es decir que el precio no surge de una suma de actividades y costos, sino de consideraciones sobre el "valor percibido" del medicamento, y "el valor que el paciente está dispuesto a pagar". Cuando la cobertura del medicamento a cargo de la obra social se lleva al 100% por una disposición o reglamentación del gobierno, uno pensaría que tal medicamento estará más ampliamente disponible, y se obtendrá una fuerte reducción en el precio a pagar. No siempre. Estimaciones informales ubican que un 40% del precio de un medicamento refleja las acciones de marketing de los laboratorios, quienes a su vez declaran: "todos lo hacen" "si no encaro un marketing agresivo, la competencia arrasa". Diversas prácticas de de marketing de laboratorios en el exterior han sido objeto de durísimas críticas y denuncias en los respectivos países de Europa o en EEUU, por ej. Las prestigiosas revistas médicas The New England Journal of Medicine, Lancet, y Journal of Clinical Oncology han tomado posición sobre el tema, en importantes editoriales y artículos.

        En este contexto, resulta increíble que no haya una instancia de negociación de precios dentro del proceso de aprobación de nuevos medicamentos para su venta en el país. Fue en los años noventa que la oficina regulatoria sanitaria (ANMAT) perdió esa potestad, la cual fue transferida a Economía y archivada. Como si preguntar el precio fuese mala palabra, o una falta de delicadeza. En Francia existe, por el contrario, un Comité de Puesta en el Mercado, en que un componente importante es la evaluación económica del producto, frente a los beneficios esperados o documentables ("services medicaux rendues" o SMR). La seguridad social argentina se comporta como quien - en un restaurant caro - elige su cena sin mirar los precios. Quién paga? Los trabajadores! La sociedad toda!

        Tan irrespetuoso es preguntar?

        Una estrategia como la francesa podría reducir el precio de los medicamentos incluidos en la APE, por el solo hecho de ponerse en marcha.


La evaluación de nuevas tecnologías en Salud - incluidos los medicamentos

Desde una posición formal y académica, ésta es una de las asignaturas pendientes que deja la administración del director saliente de la SSS, Dr. Rubén Torres. No logró articular una "oficina de evaluación de nuevas tecnologías" de nivel académico, solidez científica y funcionamiento profesional, transparente y de elevado rigor metodológico. Las evaluaciones en el área de la Oncología merecieron agrias críticas (transmitidas de palabra y en persona a sus responsables de área en forma oportuna, doy fe).

        Así como la compra de insumos o equipamiento importante merece un cuidadoso análisis previo de sus capacidades, fortalezas, limitaciones y debilidades, la decisión de financiar o no una nueva tecnología o un nuevo medicamento por parte de la APE (rama de la SSS) merecería sin duda un estudio a fondo. No se ha llegado a una performance satisfactoria. En mi opinión personal, la performance actual no es siquiera defendible.

        Por lo tanto, con débiles controles, debilidades en la toma de decisión, y con un mercado oferente distorsionado, surgen serios problemas.

        Como expresara el Dr. Constantino Touloupas: "registro no es sinónimo de cobertura". En otras palabras: como no todo lo nuevo es necesariamente bueno (tampoco lo viejo), hace falta un análisis posterior a la aprobación de comercialización por parte de la ANMAT ("registro") para decidir racional y eficientemente si ese producto o tecnología merece ser financiado o provisto por la seguridad social ("cobertura").


Algunas reflexiones

        De lo anteriormente expuesto surge con claridad:

  1. Que como se afirmara en esta página web, en Oncología (y en otras áreas) "ya está todo pago". En otras palabras, los trabajadores han constituido un fondo solidario, financiado con una quita de su sueldo y un aporte (mayor) de los empleadores. Que sea el gobierno nacional quien maneje del dinero de los trabajadores es otra de las tantas paradojas argentinas. Si se quiere pensar en el PAMI.... casi permanentemente intervenido, y (puede agregarse), crónicamente en manos de sus proveedores (laboratorios farmacéuticos, gerenciadoras, intereses de diversa índole), la imagen surge nítida (2,3).
  2. Que es inaceptable la falta de cobertura o provisión cuando "está todo pago" (4). Todas esas penurias, peregrinajes estériles, sufrimientos de pacientes y familia, y todos aquellos que "se encadenaron" a un edificio para atraer la atención mediática, eran (son) víctimas de un mecanismo que, al denegar la cobertura pre-pagada por el mecanismo descripto, han enriquecido involuntariamente una "caja" cuyo destino merece auditoría independiente. Pero independiente del Pacto de Olivos y acuerdos similares!
  3. Que obras sociales de personal de dirección o jerárquico, en algunos casos funcionan también como empresas de medicina prepaga, y tienen la ventaja de poder liquidar una buena parte de sus erogaciones en medicamentos oncológicos a través de la APE.
  4. Que en estas condiciones, quién esté al mando de la SSS y de la APE es muy relevante para los pacientes oncológicos y sus familias.

        Por lo tanto, ya sabe: sea que le "den" el tratamiento que su médico indicó (y sería todo un capítulo analizar si los médicos siempre indicamos lo mejor o lo correcto...) o que se lo nieguen o quieran cambiar, recuerde: "ya está todo pago". Usted, los demás y yo lo hemos pagado!


Buenos Aires, enero 20 de 2006.



  1. http://www.lanacion.com.ar/773766
  2. Confrontar con: http://www.cancerteam.com.ar/invi015.html y con http://www.cancerteam.com.ar/invi013.html
  3. Información adicional de contexto: http://www.cancerteam.com.ar/foro008.html
  4. http://www.cancerteam.com.ar/poli070.html